Un incendio de proporciones destruido, este Viernes Santo, el segundo piso de la sede de Apross, el trabajo social de la provincia de Córdoba y afectó parte de la tercera y la habitación. En este último espacio, los miembros de la Junta Directiva tienen sus oficinas.
El área inútil en su totalidad es donde funcionan los medicamentos y las auditorías médicas. En el tercer piso está el fraude de la unidad, los sistemas legales e informáticos, que se dañó fuertemente. Estas son las evaluaciones provisionales.
El fuego estalló después del mediodía en un día inusual, sin la presencia de trabajadores o afiliados. La defensa civil tuvo que evacuar a los vecinos que residen en edificios circundantes, en el área de Cañada.
El fiscal Ernesto de Aragón está a cargo de los primeros pasos de la investigación para descubrir cómo las bengalas que generaron una columna de humo negro comenzaron a ocurrir, divisables desde varios puntos de la ciudad.
El perfil Córdoba confirmó con una fuente cercana al trabajo social que no se descarta entre el incidente y el progreso registrado por la megacausa para que el fraude se supere para despojarlo de medicamentos de alto costo que luego se introducen en el mercado ilegal.
Hay 40 líneas de investigación que lideran al fiscal del Distrito I, giran 6, José Bringas. El secretario Pablo de Francesca es el investigador de las investigaciones. Trabaja con un equipo de abogados de la Unidad de Fraude de Apross, lo que da la idea de la magnitud del fenómeno.
Solo en los últimos dos archivos hay 37 personas arrestadas. El acusado se agrega de cientos.
Un mercado ilegal donde se proporcionan efectores y proveedores de salud
¿Quiénes compran los medicamentos robados con recetas falsas o identidades “robadas” de afiliados de Apross, el trabajo social provincial? ¿Por qué hay un mercado negro para remedios de alto costo?
Estas son las preguntas que le hicieron a Córdoba a uno de los funcionarios judiciales que integra el equipo de investigadores.
No dudó en afirmar la existencia de un “mercado ilegal” de remedios de alto costo y señalar que sospechan firmemente que aquellos que compran allí “son proveedores y efectores del sistema de salud en sí”. El precio y la dificultad de obtener marcas son estímulos.
El problema es que no solo constituyen fraude para las obras sociales provinciales y Pami, que también sufre del mismo fenómeno, sino que también generan un riesgo de salud muy alto. Son medicamentos que pierden la trazabilidad, no hay garantías de que conserven la cadena de frío o las condiciones de almacenamiento hasta la administración de los pacientes.
Hay indicios de ese mercado negro, pero también hay dificultades para identificar a sus participantes. El marketing marginal se produce en efectivo, sin dejar rastros en los sistemas bancarios.
Sin embargo, hay algunas certezas.
Es un fenómeno interprovincial. El juez de Córdoba avanzará a la cadena de intermediarios y cuando esto ocurra, estos archivos pasarán a los tribunales federales.
Otra sospecha muy firme es que aquellos que compran no están particularmente aislados, sino los mismos proveedores o efectores del sistema de salud. Y hay una hipótesis muy grave. Son personas que brindan servicios de salud y, al mismo tiempo, están poniendo en riesgo a sus pacientes. “Este es un negocio” definido sin medias tintas, una de las fuentes consultadas por este medio.
La crisis del sistema de salud, compuesta por trabajos sociales y compañías de medicina prepaga, son caldo de cultura para el mercado ilegal. “Las instituciones con menos capacidad de respuesta van a estos proveedores”, admitió la fuente.
Los remedios más requeridos en el mercado ilegal son oncológicos, insulina y factores, es decir, derivados de la sangre. Los importados, producidos por laboratorios en otros países, tienen un costo muy alto. Son precisamente aquellos que se extraen ilegalmente a Apross y otros trabajos sociales estatales para venderlos fuera de todo el control.
Esta es la dirección que intenta tomar la investigación del fiscal Bringas, sin descartar la participación interna.
Es por eso que será trascendente dilucidar cómo comenzó el fuego y si fue un hecho intencional.
En cuanto a la investigación del fraude, un funcionario dijo esta tarde: “Continuaremos trabajando con la misma fuerza y firmeza”.









