Rubén Amorim recibió otro recordatorio de lo lejos que aún le queda por llegar a este equipo de Man Utd, lo que se complica aún más por el hecho de que el club ya vendió a su jugador ideal.
La derrota del Manchester United por 0-1 ante el Everton, que jugó con diez hombres durante más de una hora, dejó claro la deficiencia clave de este equipo.
Cuando hay mucho en juego y la oportunidad está ahí para aprovecharla, este equipo de Man Utd se debilita bajo la presión y cede la ventaja.
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Lo que necesitaban ese día eran jugadores que tomaran el juego por el cuello e impulsaran los estándares. Lamentablemente, ese jugador ya ha sido vendido por el club.
Foto de Joe Prior/Visionhaus vía Getty Images
Rubén Amorim se perdió Scott McTominay vs Everton
Suena extraño hablar de un jugador que fue vendido en la ventana de verano de 2024 después de perder un partido en el invierno de 2025, pero es imposible mirar la derrota del United ante el Everton y no hablar de Scott McTominay.
Ya se habla mucho de las hazañas de McTominay desde que dejó United, por lo que no es necesario repetirlas. Lo que hay que decir es cómo pudo haber sido el jugador ideal de Rubén Amorim.
En un momento en que Amorim critica a Manuel Ugarte, quien efectivamente lo reemplazó en Old Trafford, el espectro de McTominay se hace cada vez más grande.
¿Quién fue el jugador más DECEPCIONANTE del Man Utd contra el Everton?
Contra el Everton, cuando el United parecía desdentado contra un bloque bajo y sin espacio entre líneas, necesitaba una presencia que chocara el área desde lo profundo.
McTominay, mal perfilado como mediocampista defensivo en el United, hace este trabajo regularmente en Napoli y mostró destellos de ello cuando estaba en Inglaterra.
Podría decirse que él solo mantuvo a Erik ten Hag en el puesto con actos heroicos tardíos en numerosas ocasiones, la mayoría de las cuales se produjeron cuando el United necesitaba goles en el final, y se le dio libertad para aventurarse hacia adelante.
Cobró vida en el último tercio con su anticipación y movimiento llegando desde lo profundo, el rasgo que más echó de menos el United contra el Everton.
Combine eso con su físico, atletismo y naturaleza motivada para trabajar duro y seguir siendo un profesional modelo, y obtendrá un jugador literalmente hecho a la medida para el rol número 6 bajo Amorim.
Mctomina-Manuel Utd
Vender a McTominay cuando fue vendido todavía es defendible hasta cierto punto porque le habría costado alcanzar esas alturas si se hubiera quedado en el club.
Menos comprensible es lo que hizo el club tras venderle, comprando a un jugador limitado como Ugarte que era la antítesis de la filosofía de Ten Hag.
Lo mismo ocurre con Amorim, ya que Ugarte ha caído en el orden jerárquico mientras que McTominay consigue una nominación al Balón de Oro.
La carrera por vender jugadores de la cantera por esa temida frase de dos palabras “puro beneficio” es contraproducente, porque el jugador alejado del club siempre parece más deseable.
Los acuerdos McTominay-Ugarte resumen lo peor del fútbol moderno. Si Ugarte hubiera ascendido en las filas del United, lo habrían vendido para dar paso al fichaje de McTominay procedente de otro club.









