Mientras permanecía como rehén durante 100 horas, Eloá Pimentel, de 15 años, y su captor, de 22, participaron en una entrevista televisiva que perseguiría a Brasil para siempre.
Mientras permanecía como rehén durante 100 horas, Eloá Pimentel, de 15 años, y su captor, de 22, participaron en una entrevista televisiva que perseguiría a Brasil para siempre.