Los investigadores de la Universidad Tecnológica de Chalmers en Suecia han desarrollado un método rentable y ecológico para producir plásticos eléctricamente conductores a escala, allanando el camino para la electrónica portátil de próxima generación y dispositivos médicos. El material brillante y de oro, conocido como polímero conjugado, es biocompatible y flexible, lo que lo hace ideal para sensores, parches de entrega de fármacos e implantes de monitoreo de la salud. A diferencia de los metales, no se corroe en ambientes húmedos y evita la necesidad de elementos de tierras raras. El avance se produjo después de que un descubrimiento de laboratorio accidental mostró que el material podría producirse a temperatura ambiente sin productos químicos tóxicos. El equipo espera que el avance, publicado en Science Advances, traiga plásticos conductivos de experimentos de laboratorio de nicho a aplicaciones industriales generalizadas en biotecnología, almacenamiento de energía y textiles inteligentes.
Desde objetos cotidianos hasta pantallas animadas
Foto/mito
Los investigadores del MIT han presentado Fabobscura, una herramienta de software que permite a los usuarios convertir los artículos para el hogar en animaciones llamativas sin electrónica. El sistema utiliza animaciones de red de barrera, superposiciones impresas que se deslizan o giran a través de imágenes para crear la ilusión de movimiento. A diferencia de las herramientas anteriores, Fabobscura admite patrones personalizados, desde zigzags hasta remolinos, lo que permite diseños dinámicos en objetos como posavasos, frascos, libros o letreros. Los usuarios simplemente cargan los marcos de animación, obtengan una vista previa del efecto e impriman los resultados en una impresora 2D estándar. Esto abre nuevas posibilidades para el diseño y la comunicación, lo que hace que los artículos cotidianos sean interactivos sin la necesidad de pantallas, cables o baterías.









