Laken Snelling, un estudiante de la Universidad de Kentucky y la ex belleza local, fue arrestado después de encontrar el cuerpo de un recién nacido dentro de su habitación.
Una tragedia sacude la ciudad de Lexington, Kentucky. Laken Snelling, una niña de 21 años reconocida como reina y estudiante de belleza en la Universidad de Kentucky, fue arrestada después de que la policía encontró el cuerpo de un bebé en el armario de su habitación.
El hallazgo del bebé en la casa del estudiante
El miércoles, una llamada al 911 alertó a las autoridades sobre un bebé que “no respondió” en una casa de Lexington. Al llegar al lugar, los oficiales encontraron al recién nacido envuelto en una toalla y dentro de una bolsa de basura negra, escondidas en un armario.
Los servicios de emergencia declararon al bebé muerto en el lugar, mientras que la oficina forense del condado de Fayette investiga la causa de la muerte.
¿Qué detuvo la reina de la belleza?
Según la investigación, Snelling admitió ser la madre del bebé y reconoció haber dado a luz en su habitación. La joven confesó que escondió el nacimiento y colocó al recién nacido en una bolsa junto con los artículos de limpieza utilizados.
El estudiante enfrenta cargos por un abuso corporal, manipulación de la prueba y ocultamiento del nacimiento de un bebé. Permanece detenido en el Centro de Detención del Condado de Fayette esperando nuevas resoluciones judiciales.
Quien esta laken bisne
Snelling era una figura conocida en Kentucky. Formó parte durante tres temporadas del equipo Porristas de la Universidad de Kentucky y había sido coronada como una reina de belleza en un concurso del condado de Jefferson.
Desde la universidad confirmaron su vínculo con la institución, pero evitaron hacer comentarios adicionales y enviaron las consultas a la policía de Lexington.
Impacto y debate social en Kencucky
El caso generó shock en la comunidad educativa y deportiva local, además de abrir un nuevo debate en un estado en el que casi todos los abortos han sido prohibidos desde 2022. La tragedia se convierte en un símbolo del choque entre los límites legales, la salud reproductiva y las historias personales que surgen en ese contexto.









