El periodista denunció que fue atacado en la salida de Radio Miter por el sindicalista Marcelo Peretta, quien lo pateó en la cintura y golpeó su auto. El agresor tenía antecedentes de violencia.
El periodista Eduardo Feinmann sufrió una agresión el jueves pasado al retirarse de Radio Miter, donde conduce su programa “Alguien tiene que decirlo”. Como se informó, el ataque fue perpetrado por Marcelo Peretta, secretario de la Unión Farmacéutica y Bioquímica Argentina y ex candidato para el Legislador, que le habría dado una fuerte patada en la cintura.
Haga clic aquí para unirse al canal de WhatsApp de Panorama Diario y siempre estar informado
La historia de Feinmann
En la comunicación telefónica con la estación, Feinmann explicó cómo ocurrió el incidente: “Fui atacado por este carácter violento, típico de sindicalismo apretado, extorsionado y violento que ha hundido la República Argentina durante años”.
El periodista explicó que cuando dejó la radio fue interceptado por Peretta y otras dos personas: “De repente, lo veo caminando rápidamente hacia mí. Me dijo que su hijo lo estaba, que lo filmó, una pena. Vinieron de tres para exprimirme, fue una emboscada”.
Según su testimonio, la discusión fue motivada por los comentarios que había hecho sobre el sindicalista. Feinmann agregó que en el momento de la agresión, Peretta “empujó a la policía, me golpeó en la cintura y luego golpeó mi auto hasta que fue tratado”.
Antecedentes del agresor
Durante el programa “Nuestra mañana”, Marcelo Bonelli recordó que Peretta ya tenía antecedentes de eventos violentos: “En 2022 atacó a un abogado en el Ministerio de Trabajo. Un hecho vergonzoso, inadmisible y condenable”.
Peretta fue candidato al diputado de la ciudad de Buenos Aires, aunque no pudo ingresar al Congreso. Conocido por sus apariciones en televisión, pasó de ser un ferviente defensor del kirchnerismo en los primeros años de Alberto Fernández para luego acercarse a las filas juntas para el cambio.
Repudio el hecho
Feinmann repudió el ataque y lo vinculó a las prácticas de ciertos sectores sindicales: “Esto es parte de ese sindicalismo violento y retrógrado que los argentinos no quieren más”.









