Después del receso del invierno judicial, la segunda cámara criminal de Resistencia reanudará audiencias preliminares en el caso del femicidio de Cecilia Strzyzowski. Los nuevos días están programados para el 13 y 14 de agosto y marcarán el tramo final antes de establecer la fecha de inicio de los jurados.
Desde el 27 de mayo, cuando comenzó esta etapa, ya se han celebrado diez audiencias en la que las partes presentaron sus estrategias, plantearon objeciones y presentaron pruebas. El equipo fiscal especial, compuesto por Jorge Cáceres Olivera, Martín Bogado y Nelia Velázquez, mantuvo una línea coincidiendo con la queja de la familia de la víctima, incorporando videos, fotografías, audios y testimonios que, en su opinión, refuerzan la acusación.
Disputas y órdenes de defensa
Las defensas de Gustavo Obregón, Fabiana González, Griselda Reinoso y Gustavo Melgarejo, procesados por cobertura agravada, intentaron que sus causas se procesaron por separado, alegando que no participaron en el delito, pero el tribunal rechazó la declaración. También solicitaron el cambio de jurisdicción para evitar que el juicio se realice en resistencia, sin éxito. Incluso solicitaron el despido de Reinoso y el cese de las cárceles preventivas que han tenido casi dos años, pero ambas solicitudes fueron desestimadas.
Paralelamente, César Sena, acusado como autor material de Femicide, cambió de abogado nuevamente: dejó la defensa oficial y reincorporó a Gabriela Tomljenovic, quien ya lo había representado hasta octubre de 2024.
La hipótesis fiscal
Según la acusación, el 2 de junio de 2023, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, padres de César, habrían abandonado su domicilio para generar un “ambiente seguro” que permitió a su hijo matar a Cecilia, aprovechando su situación de vulnerabilidad emocional y económica.
La reconstrucción indica que, alrededor de las 9:14, César llevó a la joven a la casa familiar, donde la mató en la planta baja. Horas después, Obregón llegó a un Citroën C4 y, junto con César, transfirió el cuerpo al SO, llamado “Rossi Campo” para incinerarlo, con la colaboración de Melgarejo y Reinoso. Obregón habría comprado bolsas para ocultar evidencia, mientras que González, cerca de Acuña, era responsable de limpiar la casa y retirar objetos con manchas de sangre.
Para la Oficina del Fiscal, Emerencian y Acuña son participantes necesarios de homicidio doblemente agravados por el enlace y mediando la violencia de género, mientras que los otros acusados enfrentan cargos por cobertura agravada.
Una vez que se finaliza la admisión de evidencia, el tribunal debe establecer la fecha de los miembros del jurado, donde se definirá la responsabilidad penal de los siete acusados.









