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General Llinás | Perfil

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Tuve la oportunidad de ver el TripTtic de Mondongo de Mariano Llinás se estrenó en el espacio de Arthaus, precisamente en el lugar ocupado por la Baptisterio de Colores, el trabajo del grupo que lleva el nombre de una comida popular, aunque sus miembros (que ahora son Mendanha y Julian, aparecen con una especie de admiración obligatoria. Baptistery, contratado (en la jerga de los museos, se dice “comisionado”) a Llinás, amigo personal del Mondongo, para documentar la elaboración de este trabajo monumental basado en el arte del color de Johannes Itten podría salir mal en un proyecto nacido bajo el signo de la promiscuidad.

Pero todo salió mal. Quizás porque nadie se dio cuenta de que Llinás no era cómodo para una película suya era el apéndice de una obra extranjera. Quizás porque Llinás vio algo en el mondongo o en su criatura, no le gustaba. Pero la verdad es que el cineasta decidió rebelarse contra la naturaleza de la comisión y terminó haciendo tres películas sobre su relación con el Mondongo. El primero simula la creación típica del cine subordinado. Los momentos en que un académico mide el porcentaje de estroncio o circonio que contiene plastilina (firma del Mondongo y el soporte pictórico de la Baptisterio) se destacan por su absurdo toque.

Pero en algún momento, Llinás se rebela y propone al Mondongo un desafío: hacer su propia interpretación (en esta película) del libro de Itten y comparar sus méritos con el de Mondongo. La segunda parte del tríptico muestra las discusiones a veces confusas, otras violentas, que terminan la amistad, así como con la película, se describe originalmente. Llinás dice que se conoció durante muchos años con Mendanha y Lafitte para beber y hablar sobre el papel del dinero en el arte. Los espectadores intuitan que en la parte inferior de la crisis puede haber un desafío estético, moral o ideológico del trabajo de Mondongo o sus miembros.

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En la tercera parte del tríptico, Llinás caracteriza a la actriz Pilar Gamboa como Juliana. Ella, con un cierto tono de amenaza, sugiere al director que no es conveniente enfrentar a Mondongo. La versión cinematográfica de Color Art incluye la tesis de que el cine es superior como arte para plástico, tal vez porque frente a la fijación de un hermoso mastodón como el Baptistery, tiene una fluidez que permite que se haga y deshacerse de la marcha, como lo demuestra el tríptico en sí.

También pude ver un “teaser” o anticipación tentativa de la próxima película de Llinás. El general Paz es la segunda parte de su saga de los mártires de la unidad. Como su serie sobre Ignacio Corsini, es uno de los proyectos más personales del director y en ellos manifiestan sus obsesiones y fantasías más libertad. Tal vez en secreto, Llinás (que diseña su carrera como una campaña militar) también prepara una película grandilocuente como The Flower, que se abrió paso en el mundo del cine de arte internacional y los festivales. Otro hito que le permite acumular trofeos en la Guerra de Prestigio y quizás plantar frente a sus exámenes de Mondongo desde una posición de superioridad.