Se completó un golpe importante para el tráfico de drogas después de una investigación de tres meses dirigida por la gendarmería nacional argentina, bajo el Ministerio de Seguridad Nacional. Las tropas de la fuerza interceptaron un camión con 172 kilos de cocaína destinada a la provincia de Corrientes, desmantelando parte de una organización criminal y deteniendo a cinco de sus miembros.
La investigación, iniciada por la Unidad de Investigación de crímenes complejos y los procedimientos judiciales “Salta” con el apoyo de sus compañeros de Sáenz Peña y el 51 escuadrón “Fontana”, culminó en la Ruta Nacional No. 16, a la altura del kilómetro 60, en el Tollé de Makalé (Chaco).
Allí, los gendarmes interceptaron un camión de jaula que viaja desde Apolinario Saravia (Salta) hasta Corrientes. El vehículo estuvo acompañado por un camión que, según las investigaciones, actuó como un vehículo de puntero para alertar sobre los controles.
Cocaína escondida en doble fondo y ataques simultáneos
Durante la completa inspección del semi -sailer, el uniformado descubrió un doble fondo sofisticado en el piso de transporte. En el interior, encontraron siete paquetes que contenían un total de 165 paquetes rectangulares.
El tráfico de drogas realizado en el lugar confirmó que era cocaína, arrojando un peso final de 172 kilos 419 gramos. Además del medicamento, se incautaron ambos vehículos involucrados en la maniobra, así como los teléfonos celulares y la documentación relevante para la causa.
En el momento del procedimiento, cuatro personas fueron arrestadas. Posteriormente, por orden del Tribunal Federal de Garantías de Salta y dentro del marco del caso debido a la violación de la Ley 23,737, ocho incursiones simultáneas se llevaron a cabo en varias localidades de Salta: Apolinario Saravia, Joaquín V. González y Salta Capital.
Estos procedimientos permitieron el arresto del presunto líder de la organización, mientras que su socio estaba sujeto a la investigación.
Las redadas en las casas revelaron un número significativo de elementos vinculados a la red criminal. Más de 10 millones de pesos argentinos, más de 4,000 dólares, un contador de boletos, un cuaderno, varios dispositivos electrónicos (DVR, cámaras de seguridad, Postnet), un revólver de calibre de 22 mm con municiones, varios vehículos, remolques, maquinaria, neumáticos nuevos, un generador y documentación de abundantes que se considera crucial para el progreso de la investigación judicial, se aconsejó.









